miércoles, 16 de marzo de 2011

Marioneta de avión que va y va

Por Gabriela Valdivieso

¡Allá! FFFFFFFFFFFFFFFF suena el ave grande en el cielo.

Mamá me dice que busque las estrellas fugaces, pero yo prefiero los aviones. Dan tiempo de pedir no uno, sino mil deseos. Pido siempre barbies, cosquillas y sirenas. Pero el deseo por el que aprieto más los puños y cierro más los ojos es el sueño de surcar los cielos, tocar el sol, engordar de noches y acercarme al Dios Cosmos.


"¿Sprite, dijo?", sonrisa por acá. "Señorita, ¿qué gusta tomar?", sonrisa por allá. Cabellos recogidos, ojos delineados, boca pintada. Cualquier turbulencia emocional debe serenarse en nombre de la cortesía.

Ignorantes me envidian. Me llaman, sonrientes, "ciudadana de mundo". Me llaman "ligera de andar", "guía de los aires". Moza del aire, aeromoza y azafata soy.

A ningún lado voy, porque voy a todos indistintamente. Acompaño, no tanto "ayudo", a otros a ir por sus sueños. Mi maleta es minúscula como mi apetito porque no tengo vida ni recuerdos.

Tampoco respuestas, en el cielo sólo hay nubes, y más y más preguntas, que por qué, que quién. Hace mucho que extravié mi acento y mi origen en alguna escala. Con el síndrome "ni de aquí ni de allá" serpenteó mi identidad, pero tenuemente, como se va escapando la juventud.

Hoy quiero divorciarme de la soledad y aterrizar a la posibilidad. Las salidas de emergencia están para mí debajo de mis pies, por algún lugar lleno de luces y montañas, pero dónde, el mundo se me hico pequeño, desde acá todo luce igual.

sábado, 12 de marzo de 2011

¡Mix temporal!

¿El presente es un regalo?

Seguro, pero la vida es triple, incluye pasado, presente y futuro.

La directriz, litrómanos, es generar cuentos que mezclen los tiempos. Que sepan a la nostalgia del pasado y los sueños del futuro, que arrollen con la adrenalina del presente.

¡Para el miércoles 16!

¡Buena suerte, si es que tal cosa existe!

martes, 1 de marzo de 2011

Cadáver exquisito. Parte II


- ¡Chamo, esta no es la boda!
- ¿Cómo no va a ser la boda, pendejo? –susurró con fuerza Renny- ¿Cuánta gente puede andar casándose un martes 13?
- ¡Coño, men, hazme caso! ¡Esta no es la misma gente!
- ¡Deja el cague, el mío! Esto va a ser un paseo…

En efecto, posiblemente como parte del paseo al que se refería, Renny se desplazó a través del pasillo lateral del hotel y, con Javier elegantemente vestido siguiéndole, se dirigió a las escaleras del sótano. Arriba, en el salón de fiestas, los susurros imperaban como banda marcial. La novia había salido corriendo hace pocos segundos justo cuando el carajo ese intentó pasarle la pluma para firmar su matrimonio civil. ¡Coño de tu madre!, gritó el “suegro” tras la estela del vestido blanco.

- Qué arrecho, chamo –decía Renny mientras bajaba las escaleras-. La jeva no comió cuento, esa sí no juega…
- ¡Esa no es la tipa, coño!
- El peo ahora es qué hacemos… ¿La matamos a ella también?
- ¡Qué güevo contigo!
- Bueno, Papaupa, ilumínanos pa’ conseguir al viejo en ese verguero que debe estar armado allá arriba…

Renny dijo: Que se haga la oscuridad. Sacó su alicate. Y la oscuridad se hizo.


Y mientras Javier subía apresurado las escaleras tras de Renny, Ámbar, su novia, se trasladaba al baño con su traje alquilado lleno de torta y en la mano la botella de Baileys. Y estaba así, con ese desenfreno, pues usualmente no era invitada a eventos de estas magnitudes. ¿Baileys? ¡Para nada! Su ingesta de alcohol era exclusivamente de Polarcitas negras y, en ocasiones especiales, ginebra con jugo de naranja (de la barata). Por eso cuando su concubino Javier le habló de esta invitación, no lo pensó dos veces y decidió faltar a su empleo en la panadería.

- Ay, pero que de lo último hacer una boda un martes 13 –exclamó la mujer al ser invitada.
- Ahórrate esos comentarios, coño –espetó Javier-. Hazme el favor de comportarte.


Tenía que hacerle caso a su marido. Por eso Ámbar se fue tambaleándose al baño entre las luces de los faros de emergencia, quería mantener su imagen, su elegancia. Javier, sin percatarse, la estaba perdiendo. En la oscuridad no se distinguen asesinos, no se distinguen cómplices. No tiene color la sangre.


Pero allí estaba, entre la oscuridad, el cadáver del padre de la novia fugitiva.

sábado, 19 de febrero de 2011

Cadáver exquisito, Parte I

Por Gabriela Valdivieso

¿Quién me manda a ver "La verdadera historia de Catherine Zeta Jones" seguida del "conteo de los cuerpos más sexys de Hollywood? Pasar dos horas de programación que motivan a pasar otras dos frente al espejo lamentándome por mi barriga, ¡gracias E! Por estúpida y fofa me perdí la ceremonia, ¡ni modo! Tampoco es que la dama de honor sea tan importante en una boda. Me termino de odiar en el ascensor del hotel y bajo con mi apretado traje alquilado al piso 1, Sala A, ¿o era B? Acá hay música, ¡bingo, una boda!, ¡pero qué boda! Veo millones de bolívares en decoración. Demasiado fancy. No me pueden comprar mi vestidito, pero sí pueden invertir en centros de mesa de orquideas y en luces de neón y pantallas de mil pulgadas. SP, se pasaron.

Cinco tragos y seis mini mousse de Baileys después, estoy francamente cansada de que la gente se sorprenda de que el novio es adoptado y de que la novia está embarazada. ¡Como si no lo supiéramos todos! Golosa, me agarro un pedazo enorme de torta, y por supuesto que me lo echo encima del vestido, ¡bien, gracias! Tengo que devolver esta cuestión el lunes.

Por huir del típico borrachín, voy al baño y mis ojos dan con una deliciosa aparición. Francisco, el sujeto de mi amor eterno e inmutable desde segundo grado, me miraba a mí entre todas las chicas. "Tú eres Ámbar, ¿no?". Tan bello, como si no supiera. "¿Dónde carrizo estabas? La novia te está buscando", bramó. "Por fin, nadie me ha llamado, pensé que era invisible, vamos, está liderando el trencito.", y le agarro la cintura. "Estás demente, está en su cuarto desesperada, vamos.", "Pero si allí está, hey, mírala..." "¿Estás en drogas?, esa no es la novia, esta es otra boda".

viernes, 18 de febrero de 2011

Cadáver exquisito: Set up

Set up: de personajes y situaciones por narrar.

Ámbar

Tengo torta en el vestido.
Si te explico cuánto me costó el alquiler, te caes pa’ atrás. No, marica, en serio. Sabes, yo amo a Marianita, la AMO. Pero no voy a comprar un vestido de dama de honor por ella, pues, para usarlo sólo una noche. Recorro todos los centros comerciales del mundo y doy con el vestido perfecto así, de alquiler, bueno por un fin de semana y le cae torta. Si me preguntan cómo fue, ni siquiera les podré explicar porque no sé cómo pasó.
Pero equis, cancelado y transmutado, me tapo la mancha así, con las manos (y manicure perfecto, o sea, O SEA, ¿qué te pasa?) y le miro los ojos al padrino. El tipo está bueno, chama.
—¿Padrino como el de la película, ¿verdad? —me río—. Tienes que traer a tu mafia aquí pa’ que solvente la situación.
Él se ríe también, así que mis habilidades femeninas están funcionando seguro. Una chica tiene que hacer lo que tiene que hacer, ¿o qué?
Me pregunta si tengo idea de cómo paramos en esto.
¿De cómo paramos en una boda en la que los novios cancelaron el compromiso en el último instante? ¿En un hotel donde se celebraba la ceremonia y se ha ido la luz? ¿Con el papá de la novia muerto sin saber quién fue?
No, no tengo idea. Pero podemos inventar, ¿te imaginas? ¡Qué emocionante y todo, marica!

Francisco

Increíble. Viene a una boda, que fue un fracaso, y no sólo no me levanté a nadie sino que quedé atrapado solo con la dama de honor, que es insoportable.
Hace un chiste malísimo y me río por cortesía: esta noche ya ha ido suficientemente mal. Espero que no piense que por eso me gusta, porque la mujer es ¡insoportable!
Le pregunto si entiende cómo fue que todo se fue pa’l carajo.
¿De cómo paramos en una boda en la que los novios cancelaron el compromiso en el último instante? ¿En un hotel donde se celebraba la ceremonia y se ha ido la luz? ¿Con el papá de la novia muerto sin saber quién fue?
Ella responde estúpidamente, como era de esperar. Mientras tanto, intento atar cabos para entender este desastre.

Construcción colectiva que arranca mañana.
Orden: Gabriela V., Guillermo, Noelia, Gabriela C., Moisés, Samar, José Leonardo, Paula, Andrea, Victor y Jessica

Improvisación de invitada, 4ta intervención

Textos realizados en la cuarta intervención literaria
15 de febrero, Estudios Políticos, UCV

Por Evelyn Pinto


Engaño

Con la existencia del Karma dicen que debemos desear cosas buenas para que se nos den cosas buenas.
Pero cómo hacer cuando alguien logra herir lo más profundo de tu conciencia, ¿quedarse de brazos cruzados?
Si Thomas Hobbes dijo que el hombre es malo por naturaleza, ¡cosa que creo!, entonces apoyo que la venganza sea dulce, ¡como el sabor de los labios que me engañaron!

Secretos

Dicen que no hay nada oculto entre cielo y tierra (y en facebook), pero siempre tienes algo que llevas a la tumba. Pero hoy he decidido confesarlo: tengo miedo a que me tegan secretos.

Despertar

Me levanto a las 3am con la garganta seca y el corazón acelerado, y me vienen 3000 preguntas a la vabeza, recordándome la pesadilla que acabo de tener y qué desesperación no comprender nada, hasta que te acostumbras a la oscuridad y te da cuenta que queda lejos la cocina para tomar agua.

Improvisación de Guillermo Geraldo, 4ta intervención

Textos realizados en la cuarta intervención literaria
15 de febrero, Estudios Políticos, UCV

Por Guillermo Geraldo

Poder

Todos aquí estamos impactados, ustedes los panas de estudios políticos sobrepasan la estructura de cada factulrad; y es que cómo no escuchar al pueblo, sus voces, sus necesidades, si en cada gen, así sea pequeño, llevas la dicha de dirigir al país. De ti, atrás de mí, dependo mis sueños, mis objetivos, del futuro presidente de este país.

Historia

Siempre dicen que hay que conocer el pasado para entender el persente. Pero cómo así si cuando la besé por primera vez no existía el blackberry, no existía el facebook, no existía el twitter. Sólo ella y yo. Pero eso era ayer, mi presente es otro; yo aquí, detrás del papiro, ella con dos facebook, dos móviles y dos bocas que besar, mientras yo me resigno a ser adicto de sus labios y la valentía no me da para que en uno de sus facebook salga "single".

Borracho

Ella siempre ha estado en mi mente, sueño que ella, su cabellera se sintió ángel que se derrama por su espalda. La caña, siempre eficaz, la ha trasladado a mi cama, pero entre una dicotomía entre la realidad y un sueño, me acompaña la pea de 'tellas de ron. Así, en el momento de tomar el control, a mi aparato reproductor se le dañó un fusil. Perdí la oportunidad de darle guandengue y filete a esa pana afrodisíaca.

Presidente

Todo empezó con Roosevelt, pero no, a mí me gusta es Mr. Danger. Si tenemos culebra abre cancha, ¡que Fidel es que el que pauncu! Ahora que está Obama, todo perdió emoción, es hermano de Aristóbulo y pana de la Revolución.

Improvisación de Jessica Márquez, 4ta intervención

Textos realizados en la cuarta intervención literaria
15 de febrero, Estudios Políticos, UCV

Por Jessica Marquez


Viaje

Llévame contigo en la maleta, que la distancia es un amante muy amargo Llévamene contigo en la memoria, que no se desvanezcan los recuerdos. Llévame contigo por los cielos, que la tierra sin ti me resulta extraña. Llévame, no me dejes, que este es nuestro amado viaje.

Comida

¿Cómo debía saber que era mi última comida? No tenía sabor a arsénico, no estaba enferma y nadie me perseguía. Pero aquella bata perdida encontró rumbo cuando vio mi figura sentada en la mesa. Fue rápido, no me dio tiempo de probar otro bocado cuando todo... terminó.

Deseo

Desearte es como la noche, oscura, eterna en el insomnio. Desearte es como la luna, un astro que brilla tenuemente. Desearte es como tu cuerpo, esperanza aprendida. Desearte lo es todo, o tal vez nada. ¡No me queda nada!

Mundo cibernético

Código binario. 1 y 0. Con eso se codifica el mundo. COn eso empezóla historia virtual, así nos conocimos. Pero no éramos nosotros. Binarios, nos construimos como otros, y ya no fuimos quienes éramos. Qué tristeza descubrir que nadie éramos, o que tampoco éramos nadie.

Improvisación de José Leonardo Riera, 4ta intervención

Textos realizados en la cuarta intervención literaria
15 de febrero, Estudios Políticos, UCV

Por José Leonardo Riera

Baile

Me compré otros Converse para que las pisaras, nuevamente, lento, en este extraño baile. Y así darme cuenta de que sigues mi ritmo, y así darme cuenta de que sigues mis pasos.
¡Que te quiero que bailemos!

Cigarro

Me fumé hasta el olvido esa, tu inocencia. Ya no la recuerdo, incluso, me dices, entre todo el humo que exhala tu boca que ahora a otro hombre prefieres amar.
Otro cigarrillo... Otro... Nada más.

Yuca

¡Qué vaina tiene, Dios!
¡Mujer tan desgraciada!
Él vino y te sembró y sin decirte nada, ¡la yuca bien profunda en esta tierra extraña!