miércoles, 23 de marzo de 2011

El curioso (y loco) caso de nuestro amor

Por Daniela Salazar,
invitada de Jessica Márquez
Correo: daniela18_s@hotmail.com

Día 34:

Estoy harta de estas cuatro paredes blancas. Me levanto y las veo; voy a comer y las veo; voy a dormir y las veo. He llegado al punto de soñar con ellas todo el tiempo. Mi padre dice que debo estar aquí un par de semanas más, al menos hasta que todo esté bien. Me preocupa no poder regresar a nuestro hogar. Comienzo a pensar que no quieren que vea mi correo, eso explicaría por qué no he recibido aún una carta tuya. Me imagino que estarás muy preocupado, imaginando cualquier cantidad de cosas, por qué me fui, dónde estaré, cuándo regresar. Lo que más odio de estas paredes blancas es no poder colgar una fotografía de nosotros, no me lo permiten. Quiero regresar a casa.

Día 72:

Ya han pasado dos meses desde que estoy aquí. Comienzo a desesperarme, a sentirme asfixiada. Al principio dijeron que sólo serían unas pocas semanas y ahora no saben cuando saldré. Sigo sin recibir noticias de ti. El otro día me paso algo muy extraño. Una mujer que me visita todos los días me dijo que te había visto por televisión y que andabas por África con una tal Angélica o Angelina, no recuerdo bien. ¿Qué locuras dice la gente, verdad? Eso me hizo recordar aquella vez que fuimos al Tibet, tú andabas fascinado mientras que yo no entendía ni media palabra de lo que decía esa gente. Las parejas normales van a Miami o a Hawái, pero nosotros teníamos que ir al Tibet porque a ti te parecía “interesante”. Tú y tus locuras, chico.

Día 356:

Hoy fue un día aburrido. No es que el resto de los días sean muy entretenidos, pero esta vez las horas se me hicieron eternas. La gente aquí no es muy conversadora, pareciera que cada quien está en su mundo, así que me conformo escribiendo sobre nosotros.

Día 405:

Cuando nos conocimos eras todo un buscapleitos. Te la pasabas de pelea en pelea y la gente pensaba que estabas completamente loco. En ese momento yo estaba con Leonardo pero cuando Mariana, mi mejor amiga me mostró tu fotografía, me enamoré de inmediato. Tuve que darle largas explicaciones a Leo; él no entendía cómo, tan rápido, lo había cambiado por otro. Pero lo nuestro era sincero y sabía que duraría para siempre, incluso cuando te fuiste con “ella” no perdí la esperanza. Tú no me decías nada pero sabía que estabas ocultando algo, te veías nervioso y pasaba días sin verte. Finalmente, me dijiste que la conociste por unos amigos y que tenían mucho en común; que no sabías si era amor pero que querías intentarlo. Yo te comprendí, no te reclamé nada porque sabía que volverías. Ella no se podía comparar conmigo, con su estúpido corte de cabello y sus imbéciles amiguitos. Creo que es el mejor momento para hacer una confesión ¿Recuerdas aquellas infames fotos de ella? ¿Esas en que se le veía hasta el alma? Pues fui yo quien las publiqué. Quería avergonzarla, pero la cosa no salió muy bien, la desgraciada tenía un cuerpazo. Qué rabia me dio cuando pesqué a más de un compañero en el trabajo teniendo su foto de fondo de pantalla.

Día 771:

Hoy volví a ver al hombre de la bata blanca. No estoy segura de quién es. Al principio sospeché que podría ser un doctor pero eso no tiene sentido, yo no estoy enferma. Al contrario, me siento muy bien, tomo vitaminas y camino media hora todos los días. Sigo sin saber nada de ti y de la tal Angélica o Angelina que te acompaño a Áfricó. La señora que me visita todos días no me ha dicho nada más. Estoy muy angustiada, no sé cuando voy a salir de aquí, ya no soporto las paredes blancas.

Día 2073:

¿Cómo pudiste hacerlo? ¿Cómo pudiste traicionarme así? ¡Quiero irme de aquí! Seguramente fuiste tú quien me encerró en este lugar para poder irte con ella. Quiero que sepas que estoy enterada de todo. Aproveché que la señora que siempre me visita estaba distraída y le robé una revista que llevaba en su bolso. Así fue que cómo supe que andas recorriendo todo el mundo con ella mientras yo me pudro aquí. ¡Te ha convencido de que compres una casa en Francia! En una foto salías con seis mocosos, en la nota decía que eran tus hijos ¡No lo quiero creer! Tú y yo íbamos a tener una hermosa familia, íbamos a vivir siempre felices. ¡Me mentiste todo el tiempo! ¿Es por qué ella es más joven, cierto? ¿Te gusta por su gigantesca boca y su huesudo cuerpo? ¿Son sus tatuajes y sus ojos de loca lo que te sedujo? Te has dejado crecer una ridícula barba, ya no eres cómo te recuerdo, como en aquella película con Geena Davis y Susan Sarandon ¡Ahora eres un bastardo! Yo te amaba Brad… yo te amaba.

7 comentarios:

Gabriela Valdivieso dijo...

Muy divertido! Lo único malo es que capté al personaje desde el inicio, jeje me sobraron pistas, pero me gustó nuestra loca, la leí feliz. Me gustó el enfoque, locura light!!

ANIMECON NL dijo...

Inteligente... en el segundo dia resulta obvio, sin embargo inteligente, y que da mucho que pensar acerca del pensamiento de alguien obseso.. me impresioné por un instante con lo distante de los dias.. un loco y amor duradero, algo platonico... el titulo tambien es alusivo... fantastico y fresco

Karim Taisham dijo...

OK, sé que esto me hará parecer la mala de la película, pero chama, pudiste trabajarlo mejor.

dos detalles: ¿porque no degeneraste mas el deterioro del personaje? pasan los dias pero no veo (quizá la del error soy yo) la decadencia psicológica del personaje, no la veo,no leo el crescendo =( sorry.

¿y sí el lector no conoce a Brad? todo el texto se pierde. Partes de un prejuicio y eso juega contra la universalidad de tu cuento.Demasiado pop-.

me agrado la estructura, muy adecuada.

=)

Gabriela Valdivieso dijo...

Noelia hizo click en una impresión que tenía!!
En mi anterior comentario quería comentar que la cosa iba en crescendo pero no pude, porque efectivamente, no hay deterioro progresivo! Esto debilita un poco la coherancia del relato, pero siento que yo no tuve tanto problema porque valoro mucho lo light del tema. Me gustó la frescura, como el humor del enfoque.

Jessisrules dijo...

Me gustó Dani, lo veo como una sátira social, con tu toque poposo de costumbre. Me reí mucho con tu loca protagonista. Genial :P

Andrea Gomez dijo...

jaajaja quien no se ha enamorado de un artista y ha sentido celos de su novia? jajaja claro, hay limites..

Victor C. Drax dijo...

A mí me gustó, no sé :D