lunes, 10 de enero de 2011

Cielo estrellado

Cielo estrellado


Jessica Márquez Gaspar

Miró por la ventana, hacia el cielo, a la espera de algo que sabía que no sucedería. El arbolito de navidad parpadeaba sus luces una y otra vez. La inocencia que alguna vez reposaba bajo él se había perdido. Había sido suplantada por una sensación de seguridad y, tal vez, algo de madurez. Los años corrieron en los calendarios, y la infancia se hacía lejana. Pero aún quedaba la magia que flotaba por la casa, aquella que reflejaba el verdadero espíritu navideño. Poco a poco la familia comenzó a llegar. Padres, hermanos y hermanas, tíos y tías, abuelos, primos y primas, vecinos, amigos queridos, novios y novias. El cariño de todo el año permanecía ahora bajo el árbol, como el regalo más preciado de todos. Lo abrí con delicadeza, evitando romper el lazo o la envoltura. Lo sostuve en mis manos durante unos instantes y luego lo puse en uno de mis bolsillos. Desde entonces, aunque acabaron las fiestas, lo llevo conmigo. Y aunque aún miro al cielo estrellado esperando ver a Santa Claus en su trineo, como la niña que fui alguna vez, sé que el presente más hermoso no se fabricaba en el polo norte, sino en el azar de la vida que  cada año nos regala con quiénes compartirla.  

Las mejores hallacas las hace mi abuela




La navidad es temporada
De hallacas y puro amor.
Y en esto, querida abuela,
Usted siempre es la mejor.

Pues con eso usted cocina:
Con la familia en unión.
Y es esa, precisamente,
La clave de su sazón.

Hallacas. Qué buena excusa
Para juntos encontrarnos…
Esta familia es bien rara
Pues todos somos hermanos.

Hermanos que nos peleamos,
Que a veces no nos hablamos,
Pero que sin duda, abuela,
Con toda fuerza la amamos.

Es por eso que su hallaca
No es del todo sazón,
Pues su mejor ingrediente
Le sale del corazón.

Su corazón que nos une,
Y en una misma mesa,
Aunque sea un lunes
Bebemos cervezas,
Que junto a hojas verdes,
Alcaparras, aceitunas,
Hay una frase en la mente, y es:
Como usted no hay ninguna.

Y no quiero hablar de más
Pero sé, desde la escuela,
Las mejores hallacas no las hace mi mamá
…las hace mi abuela.


Todos somos ingredientes
Partes de una misma hallaca,
Pero usted es el pabilo
Que nos une y nos amarra.

Y es claro para nosotros
El valor de las hallacas
Pues hasta vienen los otros
A comerlas aquí en casa.

Usted para nosotros es como la hallaca en diciembre
Usted es reina y es maga,
Nuestro corazón, pesebre.

Usted es la navidad
Aunque no fuera diciembre.


Usted, como la hallaca, es nuestra excusa.
Para ser buenos, unidos, amorosos;
Y aunque no siempre podemos lograrlo
Que lo intentemos es simplemente hermoso.

Usted es la mejor, abuela,
Disculpen que lo repita,
Pues siempre en la navidad
Usted es mi hallaca favorita.

No voy a decir más,
Y duélale a quien le duela,
Las mejores hallacas no las hace mi mamá
…las hace mi abuela.

domingo, 2 de enero de 2011

La popular Soledad

¿Dónde cena soledad en Nochebuena? ¿Dónde se esconde? Suponiendo, claro, que está escondida…
En cada esquina de una ciudad gris, en todas las sonrisas caídas y sobre todo en las falsas, allí esta soledad.
Ella se encuentra en el corazón de todos, hasta en el de los más felices… la melancolía es tan común en Navidad como lo es un saludo hipócrita en el trabajo.
Estas fiestas esconden a Soledad, ella es la acompañante de todos. Puede estar oculta en la punta de un zapato o en el fondo de una botella de vino porque la verdad es que en los momentos más felices, en los momentos de compañía, es cuando nos sentimos más solos.
Pero así somos. Inconformes, egoístas y en lo más profundo de nuestro ser… todos estamos enamorados de soledad.

sábado, 1 de enero de 2011

Deseo que Nicolás cumpla 34

¿Te imaginas una pareja de esposos que cumpla el mismo día? ¿Te imaginas el aburrimiento de que ningún día sea verdaderamente tuyo? Bueno, peor está mi amigo Nicolás, que además de llamarse como Santa Clós, también cumple el mismo día que el niño Jesús, ¡qué broma!

Cuando llega el 24 de diciembre el mundo celebra otro nacimiento que no es el tuyo, y además, como si fuera poco, recibes la mitad de regalos que te tocaría si fueran dos fechas separadas.

Para Nicolás, Navidad era la "Nadie-edad", la "Nah vida", la "Nah y dale con lo mismo".

Año tras año Nicolás estaba malhumorado por esto hasta que escuchó que Jesús vivió hasta los 33. Sacó números y se dio cuenta que todo esto duraría hasta que cumpliera 34. Entonces su cumpleaños sería suyo con el agregado del recuerdo de un cumpleañero especial.

Desde entonces, y aunque le falta una eternidad para los 34, dice que cumple más grande, que cumple como el doble. Yo veo que todo sigue igual, pero él se siente más feliz, y entonces yo también.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Pauta 44: ¿Sabías que...?

Se calcula que en Nochebuena, Santa Claus debe visitar unas 2,5 billones de casas antes de la mañana de Navidad. Hecha la estimación, el cálculo resultante arroja que el hombre de rojo debe viajar a una velocidad de 5.800 kilómetros por segundo con paradas de 34 microsegundos en cada hogar.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Carta de abandono

Andrea Gómez
Quinto match de contraletras
Andrea vs Samar vs Victor: Lo innecesario
"Querido Antonio:

Lo innecesario es casi imperceptible. Es algo que está ahí pero la verdad cuesta notar su falta de necesidad. Es algo o alguien que se convirtió en rutina.
Es alguien que amas pero no necesitas. Es una camisa que no utilizas, unos zapatos viejos que por costumbre, están en la misma esquina de tu armario.
Cuando son objetos, lo innecesario es tan innecesario que no es necesario deshacerse de ellos.
Cuando son personas, lo innecesario es tan rutinario que es casi imperceptible su necesidad.
Las personas, a diferencia de los objetos, pueden hacer cambiar tu estado de ánimo, pueden revolverte el estomago o hasta crearte un vacio en el pecho, éstas son personas necesarias, las que te hacen sentir algún tipo de emoción cuando estás con ellas.
Hace tiempo noté que ya no movías ni un nervio de mi cuerpo. Ya no me emocionaba al recibir una llamada, ya no se paralizaba el mundo cuando me besabas.
Lo siento, me duele saber que esto es cierto pero ya no te necesito. Te convertiste en una persona más en el mundo, una de esas que me podría pasar por al lado en la calle y no voltearía a ver porque simplemente no me importan.
Sé que esto es crudo, sé que esto duele pero es necesario hacerlo. Hace tiempo que me sentía así y ahora solo espero que lo entiendas. En algún momento te ame con locura, en algún momento verte me creaba una sonrisa y en algún momento solo quería arrancarte los labios.
Ahora, querido, solo eres una persona innecesaria.
PD: Espero que comprendas mi partida. Recuérdate alimentar bien al perro. "

Lucia R.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Dos obstáculos

Samar Hokche
Quinto match de contraletras
Sammy vs Andrea vs Victor: Lo innecesario

Él tomo entre sus manos su frágil rostro y ella sonrió con sus ojos cerrados. Él le susurró “Todo saldrá bien”, y ella se limitó a decir “Lo sé”.

Se miraron como nunca antes lo habían hecho, eran esclavos del deseo, amantes del sueño. Ambos sabían lo querían, y ambos darían todo por cumplirlo. Había llegado el tan esperado momento.

Actuaban indiferentes a su mundo exterior y a las mil oportunidades que la juventud les ofrecía, tan solo es sus mentes permanecía una idea tan tentadora, que llamaba y se incrustaba en sus blandos, pero apasionados corazones, y la posibilidad de alcanzarla les resultaba tan cerca, tan seductora como para ser rechazada. Anhelaban ser algo mas, convertirse en uno solo. Dejar atrás lo que habían adquirido por derecho, y que muchos temían perderla, no les inspiraba ninguna duda. Eran firmes con su decisión.

El silencio se apoderó de sus palabras. Embriagados por el misterio y seguidores de lo desconocido, emprendieron su destino. Tomaron sus manos y gritaron sus nombres. Sin vacilar ni dudar, se despidieron, de su único obstáculo, de sus innecesarios cuerpos. Cerraron sus ojos por última vez. Para emprender aquel viaje especial, donde según ellos recorrerían un universo sin límites ni ataduras, irían más allá de los pensamientos, más allá de las estrellas, más allá donde no se ha tocado la última nota, donde no se ha escrito el último verso.

Invictus

Victor C. Drax
Quinto match de contraletras
Victor vs Sammy vs Andrea: Lo Innecesario
Para Kenny, Kevin y L. J. Perroni

(El escenario es un bar, a la antigua, como del lejano oeste. Un salón. El hombre tras la barra tiene alas saliéndole de la espalda. Son blancas y le llegan hasta los tobillos –aunque detrás de la barra, no podemos ver el detalle. El resto del salón está abandonado, salvo por una mesa en el medio, redonda. DIOS, JESÚS, EL ANTICRISTO y SATÁN están jugando póquer, y por la pinta que cargan, parece que han estado en esto un buen rato. Junto a DIOS, una ÁNGEL está de pie, acicalándolo, acariciándole los hombros, susurrándole cosas en un oído. Es guapa, cabello negro y largo, ojos azules; cuando la vemos, nos enamoramos a primera vista. La música de fondo es cumbia, la cosa está animada).




(DIOS mira sus cartas y las riega frente a sí, como un abanico).



DIOS: Muy bien, señoritas. Full house.



JESÚS: (estrella a sus cartas contra la mesa) No sea marico.



EL ANTICRISTO: ¿Pero qué es esto? ¿Cuántas manos lleva, catorce?



JESÚS: Ni siquiera es estadísticamente posible.



EL ANTICRISTO: No es estadísticamente posible.



DIOS: (se inclina al frente y, con un abrazo, recoge las fichas de colores que representan su ganancia) No, pero lloren un ratico. Eso es lo que pasa cuando juegan contra El Creador, pinche bitches. Yo inventé este juego.



(se pone de pie)



DIOS: Bueno, damiselas en desgracia, ha sido un placer para ustedes perder contra mí. Será que nos vemos otra vez en la próxima sesión anual…



(la ÁNGEL lo abraza y le susurra algo tapándose con una mano la boca)



DIOS: (la mira) No, vale, no te preocupes, ellos son burde’ malos. Les decía, jóvenes, que es estupendo ser el rey. Ya saben, pórtense bien, échenle mucha vaina a Alá y díganle que yo los mandé a ladillarlo.



(JESÚS levanta una mano. Todos guardan silencio y miran a SATÁN, que sigue sentado, cubriéndose parte del rostro con sus cartas).




EL ANTICRISTO: ¿Y bien?



DIOS: Deja el misterio, ¿ganaste o no?



(SATÁN los ve… y echa sus cartas con disgusto).



SATÁN: Este carajo tiene que estar haciendo trampa, marico, no es posible que en catorce manos no me salga nada bueno.



DIOS: (se ríe) Llama a la policía, beibe. (A los otros) Bueno, estamos hablando entonc…



SATÁN: (echa la silla atrás y se levanta) Ok, otra mano, reto otra mano. Y te apuesto…



EL ANTICRISTO: (cubriéndose la cara con las manos) Qué ladilla otra vez…



SATÁN: El alma de… Mao Tse Tung. ¿Va o te da miedo?



(DIOS y la ÁNGEL se ríen; parecen ser los únicos que le ven gracia a la cuestión. EL ANTICRISTO y JESÚS no ven la hora de terminar el suplicio).



DIOS: (al barman) ¡Tráeme otra polarcita ahí, filarmónico! (a SATÁN) Oye, vale, tú eres arrecho. ¿Tú nunca vas a aceptar una derrota?



JESÚS: (se levanta mirándose el reloj) Ok, yo no me puedo quedar otra mano. María Magdalena está intensa…



EL ANTICRISTO: (señala a SATÁN con el pulgar) Su madre, güevón, hace esta vaina siempre, cada vez que jugamos en el Infierno hay que seguir hasta que el niño gana por lo menos una.



JESÚS: …y me van a botar pal’ coño, yo no puedo seguir tentando a mi suerte.



SATÁN: Sólo dime si vas pendiente o no.



DIOS: ¿Pero me vas a ofrecer el alma de Mao? Si quieres quédate esa mielda.



SATÁN: Ya va, el tipo fue importante, ¿ok?



DIOS: ¡Porque mató a un poco e’ gente! Quédatelo, de pana. Yo no necesito a ese sapo.



SATÁN: En el Día del Juicio te va a venir útil.



DIOS: Entonces ¿por qué me lo ofreces?



EL ANTICRISTO: ¡Porque es un pajúo y quiere que sigas jugando! Mira, yo lo conozco…



SATÁN: Ok, ok. ¿Qué tal, entonces, el alma de Mao y… el alma de Bush hijo y este reloj?



EL ANTICRISTO: …como si lo hubiera parid--- hey, no. Ese reloj es mío.



JESÚS: (revisa su blackberry con desinterés) Bush hijo ni siquiera está muerto. Este carajo si es diablo de verdad.



SATÁN: No, pero créeme que ese va pa’ mi lado. O sea, no lo pelo. (a DIOS) ¿Entonces? ¿Vas pegao’?



EL ANTICRISTO: Eeeeh… no con mi reloj.



DIOS: (lo piensa) ¿Sabes qué, chico? ¡Vamos a callarte la boca! (se sienta otra vez)



EL ANTICRISTO: ¡No apuesten con mi reloj, mierda, me lo regaló Lillith!



SATÁN: Ok (se sienta y organiza las fichas). Entonces es el alma de Mao…



DIOS: Que si quieres te la ahorras.


SATÁN: Que si quiero me la ahorro, el alma de Bush y el reloj del marico este.



EL ANTICRISTO: ¿Por qué tienes la necesidad de apostar con mis vainas?



DIOS: (barajea) Sí va. (reparte)



EL ANTICRISTO: Marico, qué ladilla.



SATÁN: Deja la lloradera, pareces una carajita.



(DIOS reparte sólo entre él y SATÁN. La ÁNGEL se permanece de pie detrás de DIOS y, al verle las cartas, sonríe con confianza. Frente a ellos, SATÁN está sudando. Se mira las cartas, la ronda procede y el river se descubre. Es el momento de DIOS para revelar su mano. Las descubre y tiene color).



DIOS: Báilame ese trompo en la uña (a la ÁNGEL). Mi amor, ¿será que necesitamos a otro cocinero en la casa?



ÁNGELA: (negando con la cabeza) No que yo sepa, bebé.



SATÁN: (se para de golpe y estrella las cartas contra la mesa) ¡No joda, marico, full house! ¡Gané esa mierda! ¡Gané, gané, gané! ¡No joda, ahora me vas a dar a Miguel Ángel, a Davinci y a tu XBox, pa’ que seas varón!



(JESUS y EL ANTICRISTO miran boquiabiertos. DIOS se está hundiendo poco a poco en su silla. Mira a las cartas como si fuesen heridas de bala en su cuerpo. Le brillan los ojos).



SATÁN: ¡Pero qué juego tan erótico, vale! ¡Para bailar esto es una bomba! ¡Para gozar esto es una bomba! (baila haciendo moción sexual con la pelvis) ¡Y las mujeres lo bailan así, así, así…!



JESÚS: Qué carajo más lechúo.



EL ANTICRISTO: Eso significa que me quedo con mi reloj, ¿no?



DIOS: (tiene los ojos irritados) No sé qué es… esto nunca me había pasado…



ÁNGELA: Ya, bebé, le pasa a todos, tranquilo.



DIOS: ¡No a mí! Te lo juro, yo siempre lo logro, pero esta vez… no me lo explico…



ÁNGELA: ¿No será que estás muy estresado? Podemos intentar el año que viene otra vez…



DIOS: No, no; esto no es nada… ¡No le digas a nadie!



SATÁN: ¡En-tu-cara! ¡Me voy a tatuar la fecha de hoy! ¡En una nalga, no joda! (al barman) ¡Maestrico! ¡Vaya tragos pa’ todos, que los está pagando el pajúo este!



JESÚS: (está enfocado en su blackberry) Un momento…



SATÁN: ¡Nada, nada! ¡Acepten la derrota, sean serios!



JESÚS: Angelpedia dice que esa vaina no se puede hacer.



EL ANTICRISTO: ¿O sea que nos tenemos que calar otra mano?



JESÚS: Aquí dice que las apuestas en almas tienen que ser cristianas. Mao no era cristiano.



SATÁN: Qué marica, Jesús, todo porque es tu papá.



JESÚS: Esas son las reglas, ni siquiera las impuse yo.



DIOS: ¿No perdí?



ÁNGELA: No, mi príncipe.



SATÁN: ¡Claro que perdiste! ¡Tú dijiste que no necesitabas el alma de Mao, que si quería me la quedara! ¡Bueno, me quedo con esa mierda!



JESÚS: No, no, usté apostó el alma de Mao también…



SATÁN: Pero si es innecesaria, marico, esas fueron sus palabras textuales. “Yo no…



JESÚS: Pero usté la apostó.



SATÁN: …necesito a ese hijueputa” fue lo que dijo, por tu papá y mi madre, te lo juro.



DIOS: ¿No perdí? ¡No perdí, no joda!



(EL ANTICRISTO se reclina en su asiento y, discretamente, se quita el reloj y se lo guarda dentro de la chaqueta)



SATÁN: ¿Qué es? ¡No inventes, no inventes!



DIOS: ¡Nada, ahí tan’ las reglas! ¡Hijo: pégale el aparato ese al zángano pol’ cerebro!



SATÁN: ¡Tú dijiste que no necesitabas el alma de Mao, mardito!



DIOS: Eso no tiene nada qué ver. Tú apostaste, Lucy, y eso vuelve a la apuesta inválida.



SATÁN: No seas marico, por lo menos dame el chance de otra mano.



(EL ANTICRISTO levanta las manos al cielo)



DIOS: ¿Otra mano? ¡Ta’ bien, pues! ¡El campeón se retira invicto, caballeros!

sábado, 18 de diciembre de 2010

Tarde o temprano, alguien debe darse cuenta

Gabriela Camacho
Cuarto match de Contraletras
Gabi Jr. vs. Guillermo: Tu vida es una ilusión

Admítelo: Estás en quiebra, amigo. Tus ingresos son un insulto, comparados con tus egresos, ¿o no?. Las sucursales de tu negocio fueron un fracaso y todo el dinero que invertiste en ellas se fue más rápido de lo que llegó; quizá mala visión de tu parte, mala gestión, ¿a quién le importa? Tus empleados probablemente te odien por dejarlos en la calle y ahora tienes que hacer un esfuerzo sobrehumano para costear su liquidación.

Estás harto de consultar brujos y adivinos, gastando más dinero y tiempo del que quisieras, para que al final no te digan lo que quieres oír sino cosas como “tu pareja te engaña”. Lo malo de eso es que ni siquiera tienes una. Inmediatamente después de que piensas eso, recuerdas el porqué de no tener pareja y tu memoria se remonta a algunos meses atrás, donde ves tan claro como el agua que te dejó para irse a buscar una vida mejor, o al menos eso decía. Idiota, se lo perdió.

Piensas que sería bueno ir a buscar a tus amigos, pero tampoco tienes. Tu memoria regresa para otro flashback: hace un año, más o menos, hiciste una reunión en casa. Los invitados, no pocos por cierto, eran tus amigos; unos cuantos de la universidad y otros que habías conocido en el trabajo o en el –tortuoso- camino de la vida. Por alguna razón tú, que jamás bebías, lo hiciste con no pocas consecuencias. Gritaste a los cuatro vientos y en una forma desagradable a todo mundo, insultaste y despotricaste. Naturalmente todos se fueron y tú quedaste sólo en medio del salón, con una peluca en la mano (porque de paso, habías perdido el cabello de tanto stress) y una botella de un pésimo whisky en la otra. Menudo espectáculo.

Volviendo al presente, te das cuenta de que eso no es nada bueno. No tienes trabajo ni dinero, no tienes amigos ni compañía. Aún podrías comprar un perro, o un gato, pero tus tarjetas de crédito están al tope de su capacidad y en ningún banco querrían darte otra.

Te queda pensar que aún conservas a tu familia, pero no es así. Ellos están en algún otro país del globo y difícilmente se acuerdan de que existes, porque en principio fuiste tú quien se olvidó de ellos. Querías una carrera, una vida mejor y dinero. Lo lamentable es que ahora no tienes sino la primera cosa, a medias, porque lo mediocre no tardó en llegar a ti.

Actualmente, como estás, ¿qué crees que tienes? Si no tienes dinero, familia o amigos. Si estás en la ruina. Si lo poco que conseguiste, a costa de pérdidas, también ha desaparecido.

Qué mundo vacío es ahora el tuyo, sí, ese que tanto intentaste proteger…