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martes, 6 de octubre de 2009

Anhelosofía

Por Gabriela Valdivieso


Cuenta la leyenda que antes, hace tanto ya, la verdad corría despreocupada entre los hombres. Se paseaba por las plazas susurrando trozos de sí y regalando asombro y conocimiento.

Cuentan que era parte de la sociedad y se la valoraba por lo que era. No por lo que ofertaba, por banderas ideológicas o por fines adicionales.

Eso fue antes. Antes de que los matemáticos la redondearan, antes de que los científicos la edulcoraran, antes de que los comerciantes la compraran y la vendieran, antes de que las marcas la disfrazaran y de que los medios la manipularan y la sometieran.

Antes de que la devoraran. Antes de que la alcanzara el escepticismo y la carcomiera el relativismo.

Antes de todo esto ella nos amaba y nos dejaba aprehenderla y nosotros, dichosos, vivíamos con ella y por ella.

La leyenda predica que a pesar de nuestro reino de mentiras aceptadas y de versiones infinitas, la verdad nos extraña y está dispuesta a perdonarnos. Quienes esto conocemos confiamos porque la hemos oído cantar y sabemos que es capaz de gritar hasta hacernos despertar.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Closer (to God)


º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_-º-_----


N
adie sabe que estamos aquí, aunque quizá lo sospechan
Imposible, innegable, ineludible, inolvidable
No te dejo desvestir, te desvisto yo
Este deseo quema por dentro. Traspasa nuestras identidades


Incapacita así el último rinn de razonamiento que haya en
Nuestras pieles se rozan, la sensación emerge de nuestros poros
Con este beso te haré dejar de ser tu, ahora serás una fuerza
Hazme perfecto, tus manos me hacen inmortal


Ningún sueño ha sido más perfecto que este
Ayúdame, por favor, a escapar de quien está en el espejo
Incomprensible, irrazonable, irresistible, imperfecto
Las emociones se vuelven pulsos eléctricos, que arda la habitación
Suspira y sentiré tu aliento dentro de mis venas



.



.

Cierra tus ojos, así, que la hermosa máquina no se apague
Liberación, ansiada debajo de tu piel
Odiame y vuélvete tan adicta a mí como yo lo soy a ti
Sólo los ángeles saben cómo esto se siente
Eres todo a lo que yo debería alejarme
Respiro por tu boca, acércame a dios

: : :


: : : : : : : : :

Trovador acróstico.

Por José Leonardo Riera


Cuando lejos estás, inalcanzable,

Ámame como soy.

No vivo en una sociedad perfecta,

Causas y azares

Intercambio.

Ojalá

No basta.


Delirio

El breve espacio en que no estás:

La vida no vale nada.


Esta noche

Llegaste a mí cuerpo abierto,

En saco roto.

Graciela,

Imagínate

Dos historias:

Oh, melancolía.




Sí tengo un hermano,

(Infinitivos),

Lo demás:

Verónica del Mar,

Imaginada.

Oye,


Rabo de nube,

Oye

Después que canta el hombre,

Ríe y bosteza,

Imagínate

Generaciones,

Una mañana azul

En cualquier noche
(escondida en el

Zaguán).

Obertura 1812

Por Moisés Lárez


Pronto sudaremos lentamente como el aceite de oliva cuando se fríe un huevo. Mi
Yo, otro yo y súper yo son la cáscara, que no es verde, ni naranja, sino azul. Ahí
Omar Enrique sonará en la radio, mientras mamá levanta un paredón. ¡No,
Tontos alemanes!, ¡el muro de Berlín ya se cayó!
Río, ruego y rezo a Dios, mientras trato de entrar en el ojo de una aguja, porque


Infeliz sería yo si no entrara por ahí, mientras la
Luna se va pareciendo al huevo frito cuya yema, que salió de la cáscara de mi
Yo, otro yo y súper yo, se va poniendo anaranjada, tímida e
Irritante, como el rojo en la piel de un bebé que se hace encima. ¿Por qué
Carrizo, se tendrá que hacer ahí? Se pregunta ingenuamente la mamá, cuando
Huácalamente tiene que botar todo en la papelera y echarle aceite a


Todo el cuerpo del niño, el mismo aceite que se le echó a la
Cáscara de mi yo, otro yo y súper yo, que no es más que un
Huevo verde o azul o naranja, que no es de pato ni de gallina es de un
Avión que se lo puso al volar al sur, cuando se
Irritó de que su hijo se hiciera encima y su mujer gritara
Kilos quítenme de encima, carga tengo mucha. Así que la calmó con aceite de
Oliva también, como al huevo, las nalgas rojas irritadas del niño y a la
Voluntad de ser feliz que parece título de libro de autoayuda pero que
Sólo es sangría o sandía o silla o sinalefa o simbólica, o en realidad son
Kilómetros de aceite de oliva viviendo dentro de una cáscara que es mi
Yo, otro yo y súper yo cuando narran su historia de vida.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Encuentro de en-tre-sueño

Por Andrea Gómez

Llego al cuarto donde todo esta oscuro y cálido, me siento y cierro los ojos. Inhalo, exhalo. Inhalo, exhalo.
Medito, me lleno de energías, me busco, me siento.
Siento el aire entrar en mi cuerpo, luego cómo pasa por todo el pecho y me alivia.
Me busco a mí misma, a mi alma.
Con esto trato de hallarme en otro plano, el espiritual, el metafísico.
Cada vez me siento más cerca de mí misma, haciendo esto me conozco cada vez más.

Alma: Me hallaste.

Andrea: ¿Esta vez de verdad lo logré?

Alma: Supongo, siempre estoy aquí sólo que hay que tenerme paciencia, cosa que has logrado alcanzar con el paso del tiempo.

Andrea: Sí, bueno, últimamente más que nunca... He tratado de encontrarte. Siento que ha llegado el momento de tener una conversación. Tanto tú como yo nos debemos explicaciones.

Alma: Ya que insistes y estás tan segura... empecemos. ¿Por qué has cambiado tanto últimamente? Recuerdo que antes no te solía interesar mucho, ¿qué te hizo querer reconectarte?

Andrea: Bueno, ok, empieza tú… Jajaja. Sí, la verdad es que he cambiado mucho. Últimamente (y hablo de tres años aproximadamente) me he sentido algo sola. No sola de que necesito compañía, siento que estoy sola en esta realidad. Creo que el mundo y con ello la gente está cambiando. Ya nadie le presta atención a lo verdadero y lo importante, somos pocos los que tratamos de luchar para ser escuchados y lamentablemente muchos se están cansando y dejando de gritar. Quiero reconectarme porque tú, mas que nadie, tienes las respuestas. Tengo entendido que tú todo lo sabes. Quiero que me ayudes.

Alma: Si tuviera la libertad de ayudarte ya lo habría hecho. Soy la última persona que quiere verte sufrir. Me gusta esta amistad aunque sé que es imposible. Yo hoy no puedo darte respuesta. Cuando de ti nada más quede yo lo entenderás. Ahora es simplemente muy complicado… Me estabas diciendo que sientes que nadie te oye ni te entiende, ¿por qué lo dices?, ¿qué haces tú para que la gente escuchar tus gritos?

Andrea: ¿Entonces cuando muera lo entenderé? ¿Esa es la solución de todo? ¿Que muera y deje de luchar para mejorar el mundo?

Alma: ¡No! No dije eso. Quise decir que dejes de buscar respuestas a cosas que ahora no podrás entender. Te pido que no dejes que tus preguntas y pensamientos negativos interfieran con lo que tratas de hacer... Aunque en realidad todavía no entiendo que tratas de hacer, explícame.

Andrea: No, espera, parar nunca ha sido una opción. ¿De verdad no entiendes qué trato de hacer? Pensé que me conocías un poco mejor que eso. Bueno, mi meta es ser escritora de libros sobre filosofía. Quiero que la gente pueda entenderla de una manera más fácil y simple. Con resúmenes que sean fáciles para iniciarse en ella... algo así como Savater, aunque no me gusta elegir un modelo a seguir. Quiero que sea divertido aprender sobre la historia y los pensamientos de alguien, que la gente lea mis opiniones y comparaciones con el mundo actual. En fin, tengo muchos libros escritos (por ahora) en mi cabeza.

Alma: Hmm, ¿y eso es todo? ¿Simplemente quieres ser escritora? ¿Escribirás toda tu vida? Sabes que la escritura es uno de los artes más difíciles. Es complicado que tus libros sean leídos y se conviertan en algo importante.

Andrea: Claro, lo sé, yo no busco fama. Me conformo con que una persona aprenda algo de mis libros. Aunque no... no sólo deseo ser escritora. Quiero enseñar también, ser profesora. Y por supuesto la música, siempre tendré allá la música. No creas que no he considerado llevar mi "carrera" musical mucho mas lejos. Amo tocar el piano y me gusta que la gente lo disfrute... mi problema es el miedo escénico. Es algo que va más allá de mí y todavía no he podido superarlo.

Alma: Nunca pierdes la oportunidad de lograr superar tus miedos, Andrea.

Andrea: Lo sé, alma, sólo que no me siento a gusto con la gente observándome. Siento que me juzgan y critican al sólo verme. Aunque no me considero una persona tímida, para nada, además de que me importa muy poco lo que la gente piense de mí, mi problema es que las grandes multitudes me intimidan.

Alma: Entiendo… Sabes, tengo otra gran inquietud. Te voy a pedir que me hables un poco más de esta entrevista, de por qué la haces... ¿Para quién escribes esto?

Andrea: Esto es para mi blog, me pidieron que me hiciera una autoentrevista y solo pensé en ti. ¿Quién mejor entrevistador que tu propia alma? ¡Ja! Claro, con esto también va la próxima pauta... yo sé que esperan que tenga algo que ver con almas pero pienso llegar un poco más lejos y sorprenderlos con otra cosa. ¿Tienes otra cosa que quieras preguntarme antes que abra los ojos?

Alma: ¡Sí! Quiero que me digas por qué no te gusta esta época. Siempre me lo he preguntando y me hace sentir mal porque después de todo yo fui la que elegí esta época para ti, es decir, para nosotras.

Andrea: No te sientas mal, aunque tienes razón, siempre he odiado esta época. Siento que en este momento el mundo está en crisis. Por todos lados hay conflictos y guerras, sólo importa el dinero que tienes y de qué marca es tu camisa. La tecnología es otra cosa que detesto. Eso de que siempre tengas que contestar el teléfono a cualquier persona que llame… Me siento como bajo observación y vigilancia. No hay privacidad. Estas son sólo algunas cosas. Lo peor es la pérdida de respeto por todo y todos. Ya nadie se respeta, hasta la música es irrespetuosa. Creo que soy una vieja atrapada en una niña. En fin, todo es una locura... Sinceramente no puedo imaginarme viviendo en otra época, así que supongo que elegiste bien. Chao.

Alma: ¡Chao!


Abro los ojos y sigo respirando. Siento que ha sido una buena conversación. Me quedo sentada un rato más y me levanto esperanzada.